Alessandro Stradella no solo es un autor poco conocido del barroco italiano, sino quizás uno de los mejores músicos de todos los tiempos. Su estilo original se mueve en un espacio amplio e indefinido, hasta el punto de que es difícil rastrear sus límites precisos. Mientras que, por un lado, está firmemente anclado al contrapunto del Renacimiento, por otro lado, la sensibilidad hacia la música popular y la experimentación armónica lo proyecta hacia el futuro con un impulso y vigor tal que no se puede ver claramente el horizonte. En este empuje, se encuentran y dialogan una sensibilidad rítmica ondulante, una predilección por los tiempos débiles dignos de un músico de jazz, una habilidad sutil para traducir los afectos, las formas y las emociones de la palabra a la música, una apertura moderna hacia las influencias exóticas, una impaciencia por la previsibilidad que genera un lenguaje siempre nuevo y vital. Si para la personalidad independiente, la vida aventurera y el trágico final es, sin duda, el Caravaggio de la música, para la innovación de su lenguaje es también el Charlie Parker del italiano ‘600.

Francesco Maria Veracini, quien lo consideraba el mejor compositor de ópera hasta entonces, escribió sobre él a mediados del siglo XVIII: … Sus composiciones, a pesar del tiempo, no envejecen, incluso después de haber estado en el fondo de una caja durante muchos años, sacados afuera y usándolos, siempre serían admirados como partes de talentos raros … parecerían ser la producción de buenos compositores modernos.  (1)

En el rico y variado panorama de las muchas composiciones que nos ha dejado Stradella en el breve lapso de su vida, las obras ocupan un lugar separado. Si los oratorios, más cortos y más concentrados, están permeados por un drama intenso y complejo debido a los diferentes niveles históricos y políticos que contienen, las óperas, escritas para el teatro público o para los palacios de las familias nobles, se desarrollan en el gesto más largo, una síntesis perfecta entre complejidad y fluidez, en la que el drama, la comedia y el anhelo romántico se entrelazan en un ritmo apretado y atractivo, acompañando al oyente en un viaje en el que los límites de la historia narrada, la experiencia personal, el descubrimiento de las emociones ya experimentadas, el tiempo teatral y el flujo de la vida real se superponen y confunden.

La Doriclea, debut de un joven compositor de ópera como sabemos gracias a la investigación del prof. Arnaldo Morelli, ya contiene la madurez y los rasgos característicos de su próxima producción teatral. La historia es el clásico entretejido de celos del amor, malentendidos, traiciones y intercambios de personas que ya están muy bien establecidos en el teatro del ‘600. Si el libretista Flavio Orsini trata este material con gran originalidad, inventiva y ricos matices, el verdadero tema se encuentra por debajo de la trama y cuenta la historia modernísima y actual de las tensiones entre tres diferentes niveles culturales, sociales y éticos.

Escondido en los pliegues de devaneos se desarrolla el diálogo entre la pareja aristocrática de Lucinda y Celindo y la más moderna y neo-burguesa de la protagonista Doriclea y su amante Fidalbo, lo que contrasta con el dúo cómico de Giraldo y Delfina, verdadera columna vertebral y estructura rítmica de toda la obra. A Giraldo, descontento sirviente de Lucinda y verdadero Leporello ante litteram, Stradella confía aria de bajo cómico ya con sabor a Rossini. Lucinda llega a nuestros corazones en la conmovedora aria «Adorato Lindoro«, donde abandona temporalmente su amor por Lindoro, en realidad, Doriclea disfrazada de hombre. Doriclea declara de inmediato su papel de verdadera heroína moderna en la compleja y firme aria «Astri, voi ch’in ciel rotate«. Si para los amantes Fidalbo y Celindo Stradella escribe hermosas melodías «Chi sa dove dimora» y «Oh pupille crudeli» a Delfina construye un papel divertido y delicado al mismo tiempo, donde la fragilidad y la languidez de la mujer de edad avanzada en busca de marido no pueden fallar de conmovernos y divertirnos al mismo tiempo, como en el aria «Vedo alcune personcine«.

Hacia el final, cuando parece imposible reconciliar los contrastes y desenredar el enredo de amores, Fidalbo arremete contra Lindoro sin saber que en él se disfraza Doriclea. Delfina, que nunca había tenido contacto con los personajes más nobles, en un cortocircuito, lógica y dramáticamente incomprensible y moderno, proyecta sobre sí la furia de Fidalbo hacia Lindoro y pide ayuda, atrayendo la atención y cancelando la separación de los niveles sociales que hasta ese momento estructuraban de la acción. La astucia permite a todos de creer más allá de lo creíble, y tomar medidas para salvar a la infortunada Delfina, desviando la atención de sus propias inconsistencias y haciendo acelerar los acontecimientos en un vórtice creado por la necesidad de que ella se case con Giraldo, y así todos los presentes.

Los amantes se encuentran, los dolores, las mentiras y las traiciones son olvidadas. El abandono momentáneo de la lógica ha permitido lo imposible, tal vez una condición necesaria para el amor.

 

THE STRADELLA PROJECT, una colección de la etiqueta Arcana del grupo Outhere, nació como un punto de encuentro entre diferentes caminos personales de los últimos años: la exploración de la relación entre el algoritmo y la emoción en la práctica del contrapunto; el vínculo entre lenguaje, sonidos y efectos a través del análisis de los parámetros responsables de la musicalidad de la palabra; la práctica de la improvisación como herramienta para reflexionar sobre la actualidad del lenguaje, sus raíces antiguas y sus perspectivas futuras. El primer lanzamiento fue la serenata La Forza delle Stelle, porque es la primera composición de Stradella con la que entré en contacto y la primera vez en mi vida que participé en un concierto como director. Los siguientes fueron los oratorios S. G. Crisostomo, Santa Editta y Santa Pelagia. Estos fueron un paso fundamental en mi camino stradelliano, descifrar su contenido precioso y complejo fue un gimnasio absolutamente necesario para comprender las óperas. Cuando, después de una larga y problemática historia, el manuscrito de Doriclea fue redescubierto gracias al trabajo paciente de Lucia Adelaide Di Nicola, decidimos realizarlo inicialmente con el STRADELLA Y(oung) -PROJECT, un proyecto de formación e investigación sobre la didáctica de la música. Fue natural, después de la invitación del conjunto Il Pomo d’Oro para hacer una obra de Stradella, dedicarse a esta bellísima y particular composición.

THE STRADELLA PROJECT en el mientras tanto he producido el oratorio Ester, liberatrice del popolo ebreo, que se estrenará en 2019, y que desde hace solo unos pocos días es la primera presentación en los tiempos modernos, y la grabación de la ópera previamente desconocida de A. Stradella Amare e fingere, descubierta gracias al cuidadoso trabajo del prof. Arnaldo Morelli.

NOTAS AL PIE

(1) F. M.  Veracini, Il Trionfo della pratica musicale op. 3 Parte prima I-Fc, f – I. 28 377,378