AGRIPINA – La Primera Emperatriz de Roma

Si alguno ha tenido cualquier tipo de dificultad al momento de seguir la acción en el argumento de la ópera de Händel Agrippina, acerca de la primera emperatriz de Roma sobre quien versa el libro que trataremos aquí, sepa (aún cuando no sirva de consuelo) que la realidad fue aún más enrevesada y escabrosa y que, sin lugar a dudas, pocos libros han sabido hacerle justicia como el que aquí presentaremos.

ISBN: 978-84-948208-7-8
FECHA DE PUBLICACIÓN: 14-01-2019
PÁGINAS: 272
PRECIO: 24 €
FORMATO: 14,5 x 22,5 cm
EDICIÓN1º
ENCUADERNACIÓN: RÚSTICA

Agripina, La Primera Emperatriz de Roma, escrito por la Dra. Emma Southon, doctorada justamente en Historia Antigua por la Universidad de Brimingham, cuenta con el mérito de rescatar el nombre de una figura histórica en absoluto ignorada, pero sí concebida, hegemónicamente, ya desde antiguo (Southon menciona y contrapone pormenorizadamente las diversas versiones que sobre Agripina se fueron tejiendo, por ejemplo en los escritos de Tácito y Suetonio), como la hustler y whore (puta, sin más) del título original de la obra, Agrippina: Empress Exile Hustler Whore.

El ensayo no ficcionalizado que propone Southon sobre el tema no es un panegírico acerca de la figura de Agripina, aún cuando no haya dudas de que la enaltezca, pero logra hacerlo, sencillamente, partiendo de un minucioso estudio de las fuentes parciales en las que hemos abrevado (y no es difícil asumir que seguramente sean las mismas en las que Händel también lo haya hecho).

Como una suerte de curso acelerado en historia romana, la obra nos permite comprender el puesto que las mujeres ocupaban en la sociedad romana, cómo sólo nos es posible hoy saber acerca de algunas de ellas sólo a partir de sus vínculos con hombres poderosos y, en tal caso, de su peso en eventos de la esfera política que, a fin de cuentas, era tenida como la esfera de lo masculino. No llegan a nuestros tiempos más relatos sobre quien fuera la primera mujer que detentara el título de Augusta en el Imperio Romano, que aquellos en donde el acento está puesto en dar forma a un esbozo negativo de su figura. Quien ha pasado a la historia como una de las más grandes manipuladoras y artífice de cuanta estratagema fuera posible a fin de que su hijo Nerón fuera denominado Emperador en Roma, supo ser hermana, sobrina, esposa y madre de emperadores, y se ha preferido siempre la caracterización de su persona como inescrupulosa, monstruosa incluso, antes que destacar, por ejemplo, que una vez asumido su rol de esposa del emperador Claudio, los registros demuestran un extenso período de inusitada estabilidad política y social en Roma. Sin dudas era hábil; sólo que parece haberse preferido torcer sus habilidades en favor de sustentar las versiones más negativamente telenovelescas de su vida antes que sus dotes políticas y, por ende, sus logros.

El tono desenfadado de la escritura de Southon, del mismo modo que el glosario y el árbol genealógico con los que dota al libro, permiten una lectura fluida, atrapante, y la obra logra constituirse, en su totalidad, como un argumento ineludible en favor de revisar la historiografía y sus versiones posibles.